SNOB Milano alcanza un hito clave en su trayectoria, que cobrará todo su protagonismo en MIDO: la transición completa al titanio para todas las monturas metálicas de la colección. Una decisión clara y sin concesiones que marca una ruptura definitiva con los metales tradicionales y que lleva a la marca a ofrecer ahora exclusivamente monturas metálicas de titanio.
No se trata de un cambio de rumbo abrupto, sino del resultado de una evolución cuidadosamente meditada, impulsada por una escucha atenta del mercado y un enfoque cada vez mayor hacia productos fiables, duraderos y técnicamente robustos, capaces de soportar lentes progresivas de alto valor. Tras una prueba inicial lanzada en 2024 y que obtuvo una respuesta extremadamente positiva, SNOB Milano ha decidido llevar esta evolución hasta su conclusión, convirtiéndola en una decisión estructural.
«El titanio no fue una elección estilística, sino una cuestión de responsabilidad en el diseño. Decidimos avanzar con determinación, completando la transición incluso a costa de renunciar a modelos que aún eran comercialmente viables. Es una declaración clara de nuestro enfoque: priorizar la calidad a largo plazo y la experiencia del usuario por encima de los resultados inmediatos», comenta Tommaso Bossetti, diseñador, cofundador y estratega de marca.
La colección que se presentará en MIDO refleja esta filosofía tanto en su escala como en su estructura: tres nuevos modelos de titanio se sumarán a seis nuevos diseños de acetato. Una elección deliberadamente mesurada que confirma una estética reconocible y discreta, fiel al lenguaje de SNOB Milano, pero profundamente renovada en su esencia gracias al uso de materiales avanzados y soluciones técnicas.

Emblemático de este recorrido es el modelo Ravizza, el último en pasar al titanio. Desde una perspectiva formal —especialmente en la versión con visera— el diseño permanece prácticamente inalterado; lo que cambia es el material y, con él, el significado del producto. No es casualidad que el modelo adquiera una nueva identidad y un nuevo nombre: Wagner. Una transición simbólica que ilustra cómo, para SNOB Milano, la evolución nunca es meramente estética, sino ante todo impulsada por el diseño.
Con este paso, la colección de titanio de la marca cuenta ahora con 21 modelos, todos ellos a un precio de venta al público de 300 €. El titanio se convierte así en un elemento estructural del ADN de SNOB Milano, elegido por sus cualidades intrínsecas: extrema ligereza, resistencia a la corrosión, durabilidad a largo plazo y total biocompatibilidad.
El sistema de clip magnético, desarrollado en colaboración con ZEISS Sunlens, define aún más la identidad de la colección: una firma distintiva de la marca y una síntesis de modularidad funcional y excelencia óptica. Las monturas fresadas a partir de un bloque macizo y las construcciones de bisagras sin tornillos completan un proyecto concebido para perdurar, en el que la precisión técnica y la claridad formal van de la mano.
Con este avance, SNOB Milano se presenta en MIDO con una visión clara y coherente: el titanio ya no es una opción más entre muchas, sino una elección definitiva. Un material que se convierte en lenguaje, estructura y promesa de calidad duradera.
